Septiembre 4: De qué hablo cuando hablo de correr

Antes de comenzar a leer mi reseña haga clic en el botón play a Reptile de Eric Clapton.

Mi tercer libro del año corresponde a “De qué hablo cuando hablo de correr”, escrito por Haruki Murakami, nacido en Kioto en 1949. Tal como reza en la portada del libro Murakami es uno de los pocos autores japoneses que ha dado el salto de escritor de culto a autor de prestigio y grandes ventas tanto en su país como en el exterior. Ha recibido premios como el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri y el Franz Kafka, así como el Acebispo Juan de San Clemente. Recientemente, ha sido distinguido con la Orden de las Artes y las Letras por el Gobierno español. (Tusquets Editores. ISBN: 978-84-8383-230-1. 27,25USD.)

De la contraportada del libro:

“En 1982, tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir que, en adelante, se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami comenzó también a correr. Al año siguiente correría en solitario el trayecto que separa Atenas de Maratón, su bautizo en esta carrera clásica. Ahora, ya con numerosos libros publicados con gran éxito en todo el mundo, y después de participar en muchas carreras de larga distancia en diferentes ciudades y parajes, Murakami reflexiona sobre la influencia que este deporte ha ejercido en su vida y en su obra. Mientras habla de sus duros entrenamientos diarios y su afán de superación, de su pasión por la música o de los lugares a los que viaja, va dibujándose la idea de que para Murakami, escribir y correr se han convertido en una actitud vital. Reflexivo y divertido, filosófico y lleno de anécdotas, este volumen nos adentra plenamente en el universo de un autor que ha deslumbrado a la crítica más exigente y hechizado a miles de lectores”.

Comentarios:

A mediados de este año andaba en la librería buscando un poco de literatura que me llamara la atención y encontré uno especial titulado “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”, en ese momento, para ser franca, había entrado de paso a la librería, así que no tenía intención de comprar nada, pero me llamó tanto la atención aquel título que memoricé el nombre del autor y apenas llegué a casa busqué en Internet referencias de él.

Como no podía ser de otra forma llegué a una página del Blog de Pedro Jorge Romero, blog que sigo desde hace varios años porque siempre que busco leer algo novedoso sé que lo encontraré ahí, admiro mucho la capacidad de leer libros que tiene él y encontré que tenía varias referencias a otros libros de Murakami entre ellos otro que tengo en la lista de lectura que es 1Q84. El hecho es que decidí empezar por este libro que no tenía nada que ver con el que me llamó la atención pero que decidí comprar porque me intrigó un poco primero conocer acerca del autor antes de empezar a leer sus novelas.

Inicialmente mi libro estuvo “archivado” incluso se quedó por varios meses en otra casa esperando a que alguien lo leyera, es así que decidí ir a buscarlo y empecé su lectura a inicios del mes de septiembre. Lastimosamente me queda muy poco tiempo libre para leer porque realizo muchas actividades a diario pero lo he acabado rápido. Confieso que me identifiqué tanto con Murakami que cualquier tiempo muerto que tenía sacaba el libro a toda velocidad y seguía leyendo, incluso todos estos días estuvo en mi bolso para poder aprovechar cualquier oportunidad de poder leerlo.

Como pueden opinar muchos que ya han leído la obra es lo más cercano a una autobiografía de Murakami, un hombre brillante que nos cuenta su pasión por correr y por escribir novelas. Hay varias frases de este autor que me parece importante compartir, por un lado, con aquellas personas que pueden estar leyendo el libro y lo tomaron como una guía para sus entrenamientos porque también son corredores, por otro con aquellos apasionados de los libros de Murakami, pero también con aquellos emprendedores que están en el arte de hacer empresa.

Voy a pecar de hacer comparaciones pero correr es muy parecido a hacer negocios. Murakami entrena y corre en las maratones, los emprendedores hacen algo parecido pero en un ámbito “ligeramente” distinto, en el asfalto del mundo empresarial.

Y es que correr es tan parecido a emprender

A continuación dejo con ustedes algunos extractos tomados del libro que nos servirán para entender porque correr es tan parecido a emprender. Antes de continuar con la lectura de esta sección es mandatorio hacer clic en play de esta canción, ya verán porque:

  • “Continuar es no romper el ritmo. Para los proyectos a largo plazo, eso es lo más importante. Una vez que ajustas tu ritmo, lo demás viene por sí solo.” Esto le dice mucho a un emprendedor, si no ajustas tu ritmo estás perdido, al igual que en las carreras, a veces sentimos la necesidad de correr más rápido, ese impulso es necesario para emprender, es verdad, pero no siempre da buenos resultados. Hay que tomarse el tiempo para analizar, revisar, meditar y disfrutar de esa carrera llamada “haciendo empresa”. Mucha gente te dirá: cuando puse mi empresa éramos yo y un escritorio, en mi caso incluso fue así, éramos mi socio, yo, mi escritorio, un par de computadoras y la oficina de un parque tecnológico, no hubo de por medio planes de negocio, hubieron las ganas y el talento pero eso no es suficiente para emprender. El emprendimiento es una larga maratón que hay que preparar, o, ¿tu te atreverías a correr una maratón sin entrenar?, ¿verdad que no?, a los pocos kilómetros se te acalambrarían los músculos por la falta de entrenamiento, lo mismo ocurre con los emprendimientos, las ganas y el entusiamo te llevan a ponerte un compañía pero eso no es suficiente para que la empresa sea duradera, siempre que pienses en un emprendimiento que sea a largo plazo y si no es así que al menos te permita formar una empresa completamente rentable que luego puedas vender.

  • “Me interesa más ver si soy o no capaz de superar los parámetros que doy por buenos.” Es importantísimo competir y ser competitivo en el mundo empresarial, pero a veces nos enfocamos en tratar de superar demasiado rápido a nuestros competidores sin primero medirnos o superarnos nosotros mismo. Obviamente, en el caso del emprendimiento es necesario ubicarse en el grupo de élite una vez superados los propios parámetros, pero no se debe usar como motivación o estímulo competir, porque al igual que en el caso de los corredores si el estímulo desaparece se puede perder el interés. Siempre la motivación deberá ser superar los propios límites primero.

  • “Entre el correr y yo se había presentado esa época de pereza y hastío que les llega a muchos matrimonios. Esa época dominada por la desilusión de no ver recompensados suficientemente los esfuerzos y la sensación de bloqueo porque esa puerta que debería estar abierta se ha cerrado irremesiblemente en algún momento. Denominé a eso “runner’s blue, la tristeza del corredor.” Esta frase marca un punto importante desde el punto de vista del emprendimiento, a veces, no solo una vez, ni dos veces, ni tres veces, pasa que los emprendedores sufrimos de la “entepreneur’s blue”, la tristeza del emprendedor y ocurre por muchas razones: no vendes lo que necesitas vender, tu gente no está motivada como quisieras, te das cuenta que emprender no era tan sencillo como dejar tu antiguo trabajo, legalizar tu compañía puede tomar más tiempo del esperado, las entidades financieras no te otorgan créditos…. etc., lastimosamente la lista es demasiado larga y los emprendedores nos caracterizamos por eso seguimos adelante a pesar de cualquier obstáculo, pero a veces caes en la “entepreneur’s blue” y lo importante es fijarse las metas adecuadas y salir adelante. Es normal que pase pero no debes dejar que te derrote.

  • “Cuando Mick Jagger era joven, se jactó de que preferiría morir antes que seguir cantando Satisfaction a los cuarenta y cinco.” Esto es algo muy cierto, cuando uno es joven e inexperto no muchas veces no es capaz de discernir las cosas con claridad. A medida que los años pasan vamos adquiriendo conciencia y es que lo que pase mañana solo lo sabremos cuando llegue ese mañana, no dejes que tu juventud e ímpetu te lleven a cometer errores, un emprendedor no puede perder la cordura, tus decisiones deben ser siempre las más acertadas y para eso es necesario aprender a reflexionar antes de decir o tomar una acción.

  • “Hubo ocasiones en que las pasé verdaderamente canutas, otras en las que tuve que devanarme los sesos en busca de soluciones y, también, muchas otras en las que salí muy decepcionado. Pero, volcado en cuerpo y alma en el trabajo, poco a poco fui contratando a gente y me fueron saliendo las cuentas.” Esta frase resume la vida del emprendedor no puedo agregarle más porque así es, tal como la leen, el emprendor pone cuerpo y alma al trabajo y si se logra una planificación adecuada los resultados se verán pronto, a veces estarás poco motivado pero siempre que eso pase recuerda que fue lo que te llevó a emprender y como empezaste, si mirás atrás muy seguramente verás que has recorrido bastante camino ya como para llegar a la meta caminando, la idea es llegar a la meta corriendo.

  • “Debido a mi carácter, cuando proyecto hacer algo, sea lo que sea, no me quedo satisfecho si no me involucro al cien por cien. Yo habría sido absolutamente incapaz de hacer una jugada tan buena como la de confiarle mi negocio al primero que pasara mientras yo me iba a escribir a otra parte.” Así pasa con el emprendimiento, no es posible tener emprendimientos a medio tiempo, si has decidido montar tu empresa deberás enforcarte 100% en ella. Los emprendimientos a largo plazo no pueden ser mediocres, o dejas tu trabajo o actividad actual y emprendes, o definitivamente no lo hagas. Solo los emprendimientos a largo plazo valen la pena porque el sacrificio es elevado y no querrás a la vuelta de la esquina volver a pedir trabajo eh?, es divertido hacer intentos pero el emprendimiento es una forma de vida o entras en ella de lleno o no. Finalmente para el ser humano es fácil hacer lo que le gusta, si luego te cansas de lo que conlleva un emprendimiento no lo harás con gusto y la esencia se habrá perdido, por lo tanto antes de emprender es necesario estar bien seguro de que es lo que te gustará hacer el resto de tu vida.

  • “Lo más importante que aprendemos en la escuela es que las cosas más importantes no se pueden aprender allí.” No siempre aplica esta frase, pero para la realidad del emprendedor ecuatoriano la podemos tomar como literal. Lastimosamente en Ecuador la industria educativa no está alineada con la industria de los negocios, de ahí que los currículos de estudio no te preparan para emprender, eso es algo que se aprende en el día a día. Ahora, esto no implica que no debas formalizar tus conocimientos, es necesario que un emprendedor esté preparado y para esto lo primero que deberás hacer es analizar tus puntos débiles. Después de todo, ¿cómo estás pensando en emprender un negocio si no sabes leer un balance o si no sabes acerca de leyes? El emprendimiento no se trata de montar una oficina en un garage, producir un producto y salir a vender, eso solo pasa en las películas… y si no te has dado cuenta esos emprendedores de garage cuentan con ángeles inversores que suplen la falta de conocimiento en ciertos temas financieros o legales que tiene un emprendedor. Para nuestra realidad la cosa no es tan sencilla, si tu no conoces de temas financieros o legales empieza a aprender o contrata a alguien que pueda ayudarte, esa es la única forma de poner en marcha de manera seria un negocio.

  • “¿También los corredores de alto nivel como usted tienen días de esos en que a uno no le apetece correr, en que preferiría seguir tumbado en la cama, o hacer cualquier otra cosa?”. Lo parafraseo y lo repito en voz alta, CLARO QUE SÍ, no solo los corredores tienen esos días, los emprendedores también. A veces estás tan cansado que solo quieres quedarte en casa. A todos nos pasa lo mismo. Eso no quiere decir que se te haya esfumado el ánimo de emprender simplemente quiere decir que como todo ser humano te has cansado, después de todo tantas horas de trabajo, tantas horas de pensar en como pagarás las cuentas o conseguirás financiamiento, algún momento nos pasan factura. Si te ocurre esto simplemente levanta la cabeza y una vez más comienza a acordarte de cómo empezó todo, eso te dará el ánimo necesario para continuar.

  • “Las causas de aquel fallo estaban claras: falta de entrenamiento, falta de entrenamiento, falta de entrenamiento….. Y es que el tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia es realmente muy fino.” Esto aplica a todo lo que uno emprende en la vida, no es suficiente con conocer del área donde vas a emprender. Hay que entrenarse en otras áreas y la falta de entrenamiento marcará que puedas ganar o perder en la carrera del emprendimiento.

  • “Ahora bien, el circuito llega hasta muy lejos, de modo que, una vez que has emprezado a correr, no puedes decir: Lo dejo a la mitad, estoy cansado. Hay que regresar aunque sea a gatas.” Así debes pensar cuando emprendes, que has entrado en una maratón en donde ya no hay marcha atrás solo así forjarás el carácter necesario para convertir tu emprendimiento en una empresa de verdad.

  • Murakami manifiesta en su libro que se requiere tres cualidades para escribir novelas: el talento, la capacidad de concentración y la constancia. Para el caso de los emprendimientos son las mismas cualidades, sin talento simplemente no podrás poner tu negocio, es decir, si no eres talentoso en lo que pretendes hacer no llegarás muy lejos, lo segundo es la capacidad de concentración, como ya manifesté antes hay que concentrarse en hacer bien lo que estamos emprendiendo, no puedes ser un emprendedor a medio tiempo y todo el tiempo que inviertes en tu negocio debe ser tiempo de calidad, finalmente, la constancia es la más importante, nadie nació emprendedor, y las derrotas cuando se está emprendiendo pueden ser muchas, si no eres constante y perserveras no podrás llegar a la meta. A la lista yo le agregaría una cosa más: la fortaleza, sin fortaleza muy probablemente no puedas llegar a la meta. Un emprendedor debe mantener el ritmo durante el tiempo de vida de su negocio, las empresas no son constituídas para durar una semana, son constituídas para durar toda la vida o hasta que el emprendedor decida vender esa compañía. Al igual que manifiesta Murakami, la concentración y la constancia se pueden aprender y entrenar pero el talento ya debes poseerlo y la fortaleza solo pocos la poseen, no es algo que se pueda aprender en una escuela.

  • “¿En qué medida y hasta dónde debo forzarme? ¿Cuánto descanso está justificado y cuánto excesivo? ¿Hasta dónde llega la adecuada coherencia y a partir de dónde empieza la mezquindad? ¿Cuánto debo fijarme en el paisaje exterior y cuánto debo concentrarme profundamente en mi interior? ¿Hasta qué punto debo creer firmemente en mi capacidad y hasta qué punto debo dudar de ella?” Estas son las preguntas clave pero solo en la práctica y dependiendo del tipo de emprendimiento podrás solventarlas.

  • “Si algo merece la pena, entonces merece poner en ello todo el empeño (e incluso a veces un poco más)”

  • “Me tomé mis descansos para hacer bien los estiramientos. Pero no caminé. No me había inscrito en esa carrera para caminar; en absoluto. Lo había hecho para correr.” Así es como se piensa cuando se emprende uno no decide emprender para caminar y es necesario terminar la carrera corriendo.

  • “Eso es. Los maratones están para disfrutarlos. Si no, ¿qué sentido tendría que decenas de miles de personas se lancen a una carrera de cuarenta y dos kilómetros?”. Esta frase es muy cierta como todo en la vida si no vas a disfrutar de tu emprendimiento tomar el camino no tiene sentido. Recuerda que cada mañana irás rumbo a tu oficina y tendrás que sentarte a lidiar con todos los aspectos de hacer empresa, este trabajo debe divertirte. No te digo que será fácil pero si debes hacerlo con gusto porque el emprendimiento es un modus vivendi.

  • “Y es que yo no comencé a correr porque alguien me dijera: Por favor, ¿podría hacerse corredor? Así mismo ocurre con los emprendimientos nadie te obliga a ser emprendedor de la misma manera no podrás quejarte luego de tus decisiones sean éstas buenas o malas.

  • “A medida que cumplimos años y a fuerza de errores, vamos quedándonos con lo que hay que quedarse y descartando lo que hay que descartar; hasta que adquirimos el siguiente conocimiento (o alcanzamos el estado de resignación): si nos ponemos a contar defectos y carencias, no acabaremos nunca, pero algo bueno tendremos también, y no hay más remedio que apañarnolas e ir tirando con lo que tenemos” Esto les pasa a todos los emprendedores con el tiempo vamos aprendiendo de nuestros errores y las pequeñas cosas se van haciendo grandes, hoy eres 1 mañana serán muchos a tu cargo. Si no aprendemos, y eso pasa a veces, los emprendimientos fracasan, por eso hay que entrenar antes y durante la marcha.

Y para finalizar termino como lo hace Murakami cuando muera quisiera que digan de mí: “Al menos aguantó sin caminar hasta el final”. Y así es como quiero que acabe mi historia de emprendimiento con un rótulo en un lugar de mi oficina que diga que esta empresa siempre estuvo corriendo y nunca caminó y ni siquiera pensó en hacerlo.


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