Código Ingenios: ¿Innovación o destrucción de la industria de software de Ecuador?

Mi opinión es que el Código Ingenios como ha sido concebido va a matar a la industria ecuatoriana de software.

Lo que me ha llevado a realizar varias intervenciones en la Asamblea y generar debate en torno a Código Ingenios no es la discusión a nivel técnico de las bondades que brinda el software libre vs. el software propietario.

Tampoco el motivante de esta discusión es restar credibilidad o insinuar que el software libre no es adecuado para el estado ecuatoriano. Creo firmemente que el gobierno de nuestro país debería orientar sus esfuerzos hacia la búsqueda de mejorar la forma en la que las instituciones estatales compran, desarrollan y publican soluciones de software con la finalidad de lograr resultados que representen una relación costo-beneficio, efectividad, y sobre todo productividad en la experiencia del usuario gubernamental con el software adquirido ya sea este para soportar procesos operativos o procesos estratégicos.

Cada año el gobierno ecuatoriano gasta millones de dólares en la adquisición de software y hardware y esas adquisiciones deberían seguir garantizando la libre empresa, esto es, el estado debe poder adquirir cualquier tipo de software sea este propietario, open source, software libre, etc., las licencias disponibles en el mercado son muchas.

Con esta breve introducción quiero comenzar hablando de Código Ingenios y su aporte al cambio de la matriz productiva, pero, ¿qué es ese cambio que nos ofrecen?.

En esencia nos han vendido la idea de prescindir de exportar materia prima y comprar productos terminados, y convertirnos en un país que agrega valor a la producción nacional.

Si lo vemos a simple vista, el llamado cambio de la matriz productiva suena fantástico si eres un emprendedor y perteneces al sector tecnológico del país, asumiríamos entonces que estamos en el país correcto y en el momento preciso de la historia, pero no. Con el cambio de la matriz productiva también nacen leyes y los Asambleístas deciden dar paso a un llamado Código Ingenios, el cual en su cuerpo de ley contiene varios libros largamente discutidos en mesas de diálogo y asambleas públicas en donde varios actores no solo del sector software se han congregado para aportar y tratar de cambiar lo que se propone. En estas mesas de diálogo he visto pasar desde artistas, representantes de pueblos ancestrales, productores, exportadores, etc., esto les da una idea de lo amplio que es Código Ingenios.

¿Para el sector software que significa el Código Ingenios?
Desde hace dos meses he estado acudiendo a la Asamblea a discutir sobre cuatro Artículos específicos el 111, 135, 136 y 137 porque considero que esos artículos van a sepultar nuestra industria de software en nombre de la innovación y las buenas intenciones, pero no son los únicos artículos que se deben discutir hay muchos que generan dudas en su redacción, lastimosamente los que menciono son los que más efecto negativo producen y las discusiones en la Asamblea son cortas, en 10 o 15 minutos no se puede exponer el universo de errores de redacción que motivan esta larga discusión. A continuación me voy a enfocar en dos artículos el 111 y el 136 para su debate y en un siguiente post colocaré mi propuesta para todos los artículos en mención.

¿Qué dice el artículo 136? Textualmente:

Obligatoriedad de uso de software libre y estándares abiertos.- El sector público y las instituciones del Sistema Nacional de Educación y del Sistema de Educación Superior en todos sus niveles de formación, deberán usar obligatoria y exclusivamente software libre y estándares abiertos. En el caso de que no sea pertinente el uso de dicho software libre y/o estándares abiertos, las entidades públicas obligadas en este artículo, deberán solicitar motivadamente la autorización de adquisición de otro tipo de software a la entidad rectora del Sistema Nacional de Contratación Pública.

¿Qué dice el artículo 111? Textualmente:

Obras bajo relación de dependencia y por encargo.- Salvo pacto en contrario o disposición especial contenida en el presente Título, la titularidad de las obras creadas bajo relación de dependencia laboral corresponderá al autor.

Asimismo, salvo pacto en contrario o disposición especial contenida en el presente Título, en las obras creadas por encargo, la titularidad corresponderá al comitente de manera no exclusiva, por lo que el autor conservará el derecho de explotarlas en forma distinta a la contemplada en el contrato, siempre que lo haga de buena fe y no se perjudique injustificadamente a la explotación normal que realice el comitente.

En cualquiera de los dos casos, el autor tendrá el derecho irrenunciable de percibir al menos el diez por ciento (10%) de los beneficios derivados de la explotación de la obra.

Este derecho será aplicable aún en los casos de transferencia o transmisión de la titularidad de la obra creada bajo dependencia laboral y por encargo.

Pues así de simple, la innovación en el Ecuador está atada solamente al concepto de software libre y por si fuera poco nos están cargando lo que yo llamo un impuesto del 10% a la innovación y el emprendimiento.

Desde mi punto de vista la innovación necesita otros ingredientes distintos a una ley restrictiva y a un impuesto. La innovación viene dada a través de: generar compromisos entre gobernantes y la sociedad para el desarrollo del ecosistema emprendedor, cultivar un ambiente de colaboración, estar abiertos a nuevas tecnologías y oportunidades de mercado, desarrollar políticas para atraer talento internacional, emprendedores jóvenes e inversionistas, aprender a inspirarse con el ejemplo de los mejores, etc. Las recetas para la innovación son muchas pero ninguna incluye la palabra “exclusivo y obligatorio” esas dos palabras no son amigas de la innovación, ni de la creatividad y menos del emprendimiento.

En torno a Código Ingenios se ha dicho mucho y se han lanzado al aire muchas premisas que nadie se ha puesto a analizar técnicamente. Nadie siquiera se ha puesto a analizar esas premisas desde el sentido común el del empresario y acá les pongo algunas cosas que he escuchado:

Premisa uno: Distribuir el 10% de los beneficios derivados de la explotación del software entre los empleados es una buena idea

¿En serio?, ¿y por qué no ponemos una ley que diga que el empleado es partícipe de las pérdidas también?, no ayuda colocar más impuestos a las empresas.
Además, como calculamos la colaboración dada por X o Y empleado en el desarrollo de software, ¿qué pasa si solo colaboró con el diseño de interfaces?, ¿qué pasa si estuvo conmigo 1 año de los 2 que me tomó desarrollar el producto?, ¿qué pasa si el software me lo quieren comprar empresas del extranjero?. La salida más fácil para saber si el empleado está recibiendo lo justo por la explotación del software será demandar.

Nadie con sus cinco sentidos va a querer invertir en nuestro software el Art. 111 nos resta competitividad, no incentiva la inversión local, menos internacional, promueve la fuga de capitales y cerebros y destruye el sueño de convertirnos en un Silicon Valley y un hub de tecnología de la región. Estos últimos puntos son parte de un texto que fue redactado por un emprendedor del país y que no habría podido hacer su empresa con este código.

Premisa dos: El software libre generará nuevos emprendimientos, el decreto 1014 no ha matado a nadie, por ende el Art. 136 tampoco matará a nadie. En torno a esto inclusive alguien escribió un artículo en una revista digital el cual es compartido por las cuentas oficiales de Código Ingenios y el IEPI sin mayor análisis.
He escuchado a muchos asambleístas decir en sus intervenciones y conversaciones particulares que las empresas de software del país deberemos acogernos al modelo propuesto por Código Ingenios y desarrollar software libre codificado 100% en Ecuador para satisfacer la brecha de productos que el estado no encontrará después de la aprobación del código.

Les pregunto y hago la reflexión con ustedes. ¿Usted empresario, está dispuesto a ponerse a programar en software libre cuando nunca había considerado ese modelo de negocio? La respuesta con un poco de sentido común es no y lo mismo pensarían los empresarios que ya han invertido en desarrollos basados en software libre. Si el Art. 136 fuera contrario y pidiera uso exclusivo de software propietario los empresarios del otro modelo no van a invertir su tiempo en desarrollar productos distintos, porque como en toda rama del saber los ingenieros no somos todólogos estamos especializados y no podemos de la noche a la mañana mudar nuestros modelos de negocio porque a alguien se le ocurrió sin analizar las implicaciones técnicas.

Claro que el decreto 1014 no ha matado a nadie pero es un decreto que planteaba en su cuerpo la libertad de elección, ahora nos referimos a una ley que “obliga” y plantea “exclusividad”. ¿Qué les parecería si mañana aprobamos una ley en donde pedimos que todos los que sigan medicina se hagan neurólogos? Pensarán que es un atentado a la libertad!. Lo mismo ocurre en este caso, ¿por qué quieren obligarnos a estudiar software libre y tener empresas que hagan software libre para poder ofertar al estado?. No se trata de miedo a innovar, es simplemente que toda empresa tiene una estrategia de negocios y detrás de esa estrategia hay inversiones de dinero que no queremos perder para embarcarnos en una aventura para mantenernos vigentes como proveedores del estado ecuatoriano.

En la última Asamblea pública del Código Ingenios se decía que las Leyes son para la República pero al parecer las leyes como las concibe el Código no son para todos, son para unos cuantos que quieren un proteccionismo estatal a través de barreras artificiales amparadas en leyes en nombre de “proteger al consumidor” pero que terminarán generando oligopolios (impedimento de más ofertantes). Les pregunto a ustedes ¿por qué no buscar el libre mercado? en donde las barreras artificiales son inexistentes o bajas y no desalientan la libre concurrencia.

¿Por qué no gobernar para todos y abrir el artículo 136 para que el estado pueda adquirir cualquier tipo de software sea este libre o propietario? ¿Por qué no modificar el artículo 136 y dar preferencia a la industria de software nacional? Así de simple, proteger la industria nacional, volvernos competitivos como país no clasificar al sector software en afines al software y libre y no afines al software libre.

Premisa tres: El software libre le va a ahorrar dinero al estado
Eso no es necesariamente es cierto, hace unos días miraba con preocupación una gráfica que se distribuía a través de la cuenta de twitter del IEPI en la cual se indicaba que el software libre nos daba dos beneficios el primero que como no había costo de licenciamiento el productor de software podría vender su producto más barato y por ende, tendría un mayor volumen de clientes potenciales, y el segundo beneficio que el estado no pagaría licencias.

Hablando del Estado Ecuatoriano como cliente, aún cuando use software libre también paga lo que se llama “subscripción de soporte” que son pagos anuales que debe desembolsar el estado, ejemplo:

Cuando se usa un sistema operativo pongamos para el ejemplo Windows el Estado paga por la licencia de ese Windows en el año 1 que para mi ejemplo diré que costó 10USD y desde el año 2 en adelante pagaría por el soporte de ese sistema operativo que será para el ejemplo 2USD, pero si no hubiera comprado Windows y hubiese comprado Linux Red Hat por que es uno de los productos open source con mayor difusión en Ecuador, el estado paga suscripciones de soporte anuales, es decir, en este caso me ahorraría los 8USD de la licencia del año 1 pero tengo que pagar los 2USD anuales por el soporte del producto los siguientes años igual que en el caso de la licencia de Windows.
Tomar en cuenta además que el estado ya pagó el valor de la licencia inicial por todos los productos propietarios que usa actualmente, y ya es dueño de esas licencias, ¿está dispuesto el estado a sin mayor evaluación simplemente descartar todos esos productos sin evaluar primero si eran buenos o malos? sería el equivalente a haber comprado un edificio y ahora decir que lo vamos a dejar abandonado.

Con esto no quiero decir que uno u otro software es malo simplemente es correcto en ambos casos pagar esa licencia o subscripción de soporte puesto que esto garantiza que la empresa estatal tenga un acuerdo con el fabricante del producto para que este fabricante responda ante caídas de los sistemas o simplemente para que el fabricante se comprometa a solventar fallas de los productos durante el periodo que duran los acuerdos.

Entonces, el software libre no ha ahorrado dinero al estado y lo que es peor no ha impedido la fuga de dinero del país como dicen muchos puesto que las empresas open source que en su mayoría han posicionado sus productos en el estado ecuatoriano no son ecuatorianas.

En este tipo de análisis tan simple que hacen muchos incluso se desvirtúa el modelo de canales de ambos modelos de software. En mi ejemplo anterior tanto Windows que le pertenece a la compañía Microsoft como Red Hat Linux que le pertenece a la compañía Red Hat no venden directamente en Ecuador ambos sistemas operativos de mi ejemplo los compra el estado ecuatoriano a través de empresas locales que reciben una comisión por la venta tanto de Microsoft como de Linux. Entonces, los realmente afectados son los intermediarios que son pymes locales.

Se dice en el camino también que existe software libre ecuatoriano y que eso evitaría la fuga de capitales pero no existe ningún producto de software libre codificado 100% en Ecuador, salvo el caso, de la empresa Palosanto con Elastix que es una central telefónica basada en software libre, creo que no conozco a nadie más, aún así el producto de Palosanto se basa en Asterisk, Hylafax, Openfire y Postfix que son desarrollos que no comenzaron en Ecuador y tampoco es un pecado haberlos usado así es el software libre y es fantástico que gente como Palosanto nos represente a los ecuatorianos.

Premisa cuatro: El software libre significa innovación, soberanía y seguridad
En este punto creo que cualquier modelo de software puede darnos los 3 conceptos siempre y cuando el propio Estado entregue unos lineamientos.

Es necesario y hace sentido que proyectos estratégicos puedan ser auditados desde su base, es decir, el código fuente y un ejemplo de ello son los famosos sistemas de voto electrónico, pero existe software que cumple una función operativa sobre el cual el estado y los ciudadanos no necesitamos auditar desde el código fuente, tal vez me equivoque pero es mi punto de vista.

De todas maneras todo software puede ser auditado desde diferentes niveles y no podemos declarar la guerra a la industria local de software usando como bandera a la soberanía nacional.

Lastimosamente tampoco poseemos software 100% desarrollado en Ecuador para reemplazar la oferta que viene de empresas extranjeras, no tenemos un sistema operativo nacional, no tenemos un sistema de correo electrónico nacional, no tenemos una base de datos nacional y desarrollar estos componentes nos tomaría años y aun así muy seguramente nos basaríamos en la oferta ya existente para crear lo que se llama un fork o desarrollo de software basado en otro.

Les pido pensar, ¿cuánto le tomaría a las empresas emprender este viaje?, ¿habría empresas dispuestas a emprender este viaje?, ¿el estado pagaría a las empresas y estaría dispuesto a darles dinero para emprender este viaje?, nadie lo sabe y muy seguramente en el camino cuando sea tarde miraremos con malos ojos al Código Ingenios. Las grandes corporaciones se habrán ido del país y las plazas de trabajo que entregaban generarán desempleo, ¿y los pequeños empresarios que hacemos software sobreviviremos a este experimento?. Muy seguramente no.

Premisa cinco: Ver el código fuente es necesario para garantizar transparencia
Si y no, en un desarrollo estratégico sí creo firmemente que si queremos vender transparencia de proyectos estratégicos el estado debe tener una política de desarrollo estatal basado en software libre. Pero, ¿cuántos de ustedes se van a poner a analizar el código fuente de la suite de ofimática, correo electrónico, sistemas operativos y toda la gama de software que soporta los procesos operativos del estado?. Ninguno, o muy pocos, tal vez se creen observatorios pero, ¿cuánto tiempo estos observatorios analizarán código proveniente de este tipo de soluciones informáticas?. Ni el Estado ni los ciudadanos queremos dedicar tiempo a analizar código fuente de ese tipo de programas queremos dedicarnos a producir.

¿El estado ecuatoriano ya ha calculado lo que tocaría invertir en departamentos de análisis de código fuente si ese es su interés final?, les recuerdo que el propio estado ha tenido que contraerse para sobrellevar la crisis. Analizar el código fuente requiere de muchos ojos y les aseguro que las comunidades tal vez colaboren un tiempo pero están mas interesados en apoyar a proyectos con alcance global como Apache, Fedora, etc., nuestros desarrollos locales quedarán abandonados y nadie habrá cumplido la premisa de analizar y mejorar el código.

Premisa seis: El artículo 136 se limita al estado ecuatoriano las empresas que no estén interesadas pueden seguir vendiendo al sector privado
Lastimosamente el estado es el motor de la economía. Me atrevería a decir que el 100% de las empresas del país le ha vendido “algo” al estado y no me refiero solo a la industria de software.

Si restringimos las adquisiciones estatales a través del Artículo 136 se verán afectadas todas las empresas y muchas de ellas desaparecerán. Ya tenemos indicios que el sector de desarrollo de software se ha contraído. Solo entre el año 2010 y 2012 desaparecieron 100 empresas del sector según la información publicada en la página de la Superintendencia de Compañías, en el año 2008 se publicó el Decreto 1014 lo que nos da un indicio de que ese decreto no colaboró al desarrollo del sector de software.

La premisa es que el Artículo 136 generará más emprendimientos, pero si en el pasado no ocurrió, ¿por qué ahora con una ley más restrictiva tendría que ocurrir?, las estadísticas hablan por sí solas, muy seguramente desaparecerán más empresas y tendremos un abundante sector informal, es decir, tecnólogos ofertando servicios por su cuenta. ¿Así queremos impulsar el sector de software y cambiar la matriz productiva?

Premisa siete: Las instituciones del Sistema Nacional de Educación y del Sistema de Educación Superior en todos sus niveles de formación están obligadas a acogerse al Artículo 136Caemos en lo que criticamos. Porque las instituciones de educación en lugar de enseñar herramientas y modelos de desarrollo específicos no se enfocan en técnicas y metodologías aplicables a cualquier modelo de desarrollo de software sea este libre o propietario. ¿Estamos asumiendo que todos los ecuatorianos nos vamos a quedar en Ecuador? Muchos ecuatorianos terminan la universidad y se van por decisión y simple libertad, ¿en serio queremos que no tengan las habilidades para competir en el mercado internacional?

Premisa ocho: El artículo 136 nos permite tener conocimiento libre
Esto no es cierto porque el concepto de conocimiento libre no dice que para tenerlo debamos implementar software libre, lo que si es cierto es que el software libre y el conocimiento libre comparten principios por su definición de libertad pero lo uno no tiene que ver con lo otro.

A continuación les dejo la definición de conocimiento libre tomada de la página web de Open Knowledge: “‘Open knowledge’ is any content, information or data that people are free to use, re-use and redistribute — without any legal, technological or social restriction.”.

La definición de conocimiento libre permite que tengamos estados abiertos también porque propone que la ciudadanía pueda tener acceso a la información sin restricciones y esto más que ser un concepto que esté asociado al software es una decisión estatal.

El debate sigue y hago el llamado a los Asambleístas del Ecuador y la gente que integra la Comisión de Educación de la Asamblea para que mediten hacia dónde nos llevan con Código Ingenios. El sector software quiere comprometerse con el país y su desarrollo. No nos dejen sin empresas y sin trabajo no podemos ser parte de un experimento bien intencionado.

¿Cómo se puede ser competitivo si no hay competencia? Ese éxito se llama mediocridad.


About

Leave Comment